¿Tu hijos se hacen mayores y no lo llevas muy bien? ¿Te hace falta un empujoncito para cambiar de trabajo? ¿Llevas demasiado fuera de mercado? En definitiva, ¿tienes ganas de reinventarte, ni que sea un poco?
Si has respondido afirmativamente a alguna de estas preguntas, NECESITAS leer esta novela.
Anette, la protagonista de esta disparatada comedia de enredo, contestaría a todo que sí. A punto de cumplir los cuarenta, sigue viviendo de alquiler y su hija Emma acaba de marcharse a la Universidad. ¡Por primera vez en su vida tiene tiempo para ella!
Intentar cambiar de vida está muy bien, claro, pero hacerlo en un pueblo en el que todos se conocen tendrá sus complicaciones...
Que demonios, déjate de chorradas y atrévete, como Anette, a hacer una locura: ¡léete YA esta novela!
Si has respondido afirmativamente a alguna de estas preguntas, NECESITAS leer esta novela.
Anette, la protagonista de esta disparatada comedia de enredo, contestaría a todo que sí. A punto de cumplir los cuarenta, sigue viviendo de alquiler y su hija Emma acaba de marcharse a la Universidad. ¡Por primera vez en su vida tiene tiempo para ella!
Intentar cambiar de vida está muy bien, claro, pero hacerlo en un pueblo en el que todos se conocen tendrá sus complicaciones...
Que demonios, déjate de chorradas y atrévete, como Anette, a hacer una locura: ¡léete YA esta novela!
El verano en que Anette Grankvist cumplió dieciocho
años se prometió a sí misma tres cosas: conduciría una moto, se
compraría una casa y se valdría por sí misma. Diecinueve años
después, a punto de cumplir los cuarenta, sólo ha conseguido
apañárselas como ha podido. Mientras su hija vive en casa, las
prioridades han sido otras, pero cuando Emma empieza la universidad,
Anette descubre que una cosa es ser madre soltera con hijos, pero
serlo sin ellos es energía femenina desaprovechada.¡Nunca en su
vida había tenido tanto tiempo libre! ¿Se apuntará a conocer a
hombres por Internet? ¿Le dará por el feng-shui, el punto de cruz?
No, Anette retomará su lista de proyectos pendientes (y
aparentemente imposibles) y empezará por el primero de ellos:
conducir una moto.



